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miércoles, 17 de febrero de 2021

Seguimos perdiendo el tiempo?

 Pasó el 2020 entre cuatro paredes, que no fueron las de la escuela. Todos esperando que se termine el confinamiento -algunos creyendo que el virus no existía, otros pasándolo con un poco de fiebre-. Pero, realmente sirvió para reflexionar? Yo creo que no, en su mayoría, por lo que veo y oigo a casi un año del comienzo de nuestra cuarentena en Argentina.

Hoy, febrero de 2021, muchos de los padres y docentes y un sector de la política opositora, insiste en abrir las escuelas. Y volver a lo mismo? A niños tristes y aburridos mirando la nuca del compañero que se sienta delante? Escuchando a un docente en su rol de sabelotodo? Un modelo pedagógico que comenzó en el s XVII... sino antes...

Como es posible que sigamos con esa misma estructura? Cada vez más burocrática, además.

Por qué, en lugar de tomar las miles de iniciativas desparramadas por el mundo entero sobre otros modelos pedagógicos, sólo nos ocupamos de llenar papeles y más papeles?

Cómo es que no vemos las caras de nuestros jóvenes alumnes? Cómo no los vemos dormir sobre el banco, o escribirlo con sus graffittis, o molestar de puro aburrido? Los que tuvimos hijos en edad escolar pudimos ver esa realidad de modo de hacernos reflexionar... o no?

O se trataba sólo de tenerlos sentados 16 años de su vida para que no molesten en casa o en las calles -objetivo claro de la Ley 1420 para esa época en particular-?

Qué aprendieron los estudiantes desde hace más de 30-40 años en su escolarización? Cuántos ciudadanos hacen cálculos mentales al dar un vuelto o sacar un porcentaje? Cuántos aprendieron realmente sobre alimentación para aplicarlo a su vida? Y quiénes aplican lo visto sobre cuidados de la salud? Quiénes leen las noticias y comprenden realmente lo que está pasando? Quiénes compran y usan artículos de modo responsable con el planeta, después de haber visto y hablado sobre contaminación desde el Jardín de Infantes?

Y quién recuerda los contenidos más específicos de las asignaturas del secundario? Para qué pasamos meses enseñando logaritmos, sistemas de ecuaciones o derivadas e integrales en Matemáticas? Qué adulto hoy puede decir la fórmula del ácido sulfúrico o si el cloruro de manganeso tiene unión iónica o covalente? Qué medida tienen los picos más altos de los Montes Urales? O, dónde quedan? Y si hablamos de Historia, recordamos la interminable lista de reyes europeos? 

Porque el punto es que nadie recuerda lo que no le interesa. Y además, -quiero reafirmar lo que creo desde hace muchos años-, que esos contenidos tan específicos deben quedar organizados para un ciclo superior de preparatoria para estudios superiores. Entonces, todos aquellos que no van a continuar con una educación terciaria o universitaria, deberían quedar con contenidos verdaderamente útiles como futuros ciudadanos, responsables y votantes, de una comunidad. Los que sí (menos del 20%) irán a especializarse en lo que les guste, y aprenderán ahí todo lo necesario.

Entonces, qué enseñar es la cuestión. Y cómo hacerlo. 

Hoy la tecnología está instalada, no podemos negarlo ni seguir mirando para otro lado. Los institutos de formación docente ya deberían tener materias que permitan a sus estudiantes editar información extraída de la web. Luego, es obvio que enseñar a estudiar de memoria contenido que se "Guglea" en dos segundos, será lo más obsoleto que estaríamos haciendo. Si bien es cierto que la memoria se ejercita, podremos hacerles buscar una poesía para que estudien de memoria. A elección, contando quién es el/la autor/a elegido/a,  qué fue de su vida y por qué eligieron esos versos en particular. Y así nos quedamos tranquilos con el tema de memorizar, una vez por trimestre, si lo creemos tan importante.

Nada de lo que está en Internet sirve para ser estudiado de memoria. Pero es una excelente fuente de datos diversos y hasta opuestos. Así que, aprender a llevarlos hacia un debate, aprender a examinar las fuentes de información, a buscar libros o "papers" de investigación es un importante camino. Hay mucho para leer, resumir y comprender. 

Luego, enseñarles a exponer el tema, con fotos, cuadros, videos, y muchas formas más, es tan importante como la búsqueda misma -por no decir que es lo mas importante-. Aquí se puede y se debe trabajar en equipo, en equipo docente y en equipo de alumnos según sus intereses. Todos juntos, mixtos. Y aparece el arte, indispensable en una buena educación. Pinturas, esculturas, fotografías en forma de exposiciones o teatralizadas, pueden ser formas de presentación de todo tipo de contenidos. Es cuestión de imaginación y construcción colectiva. No sólo no se olvidan estos trabajos sino que generan una convivencia y  empatía muy esperanzadora.

Y, si queremos que practiquen la escritura manual -dejando por un rato el cortoypego del teclado- podemos pedir un resumen de no más de ,,,,,¿2/3 páginas? en manuscrita y cursiva. 

Pero los temas deben estar vinculados a sus vidas, a sus intereses a su futuro -si alguno/a lo tiene pensado-. Temas que les sirvan para vivir mejor, para desarrollar inquietudes, para ser mejores personas, para ser felices. Que de eso se trata educar.

PD: Para ver lo que opinan los que han pasado por la escuela y pueden analizarla, recomiendo un blog en particular:  Inteligencia Viajera de Antonio G y su Escuela Nómada Digital.



 


miércoles, 6 de enero de 2021

LA ESCUELA VACÍA

Cuando pienso en la escuela vacía no me refiero a este año tan particular que acabamos de dejar -el 2020- y su coronavirus, que obligó al mundo entero a tomar decisiones rápidas, a veces acertadas y otras veces no -debido al desconocimiento de la situación en pandemia-.
No, me refiero a una escuela vacía de contenidos importantes para las personas que se están formando, contenidos con significado ("Contenidos significativos" nos enseñaron los pedagogos en los años `90).
Y en eso, tenían razón. 
La escuela dejó de tener sentido, importancia, cuando lo que se enseñaba carecía (y carece) de significado. Pero esto no ocurrió siempre.
Cuando la escuela pública comenzó (Ley 1420 -1884-), tenía un objetivo muy claro: enseñar a hablar y escribir en español a todos los niños hijos de inmigrantes que vagaban por las calles de Buenos Aires mientras sus padres trabajaban a destajo en este país que se estaba formando, que estaba creciendo, y que por ello había invitado a "todos los hombres del mundo que quieran habitar el suelo argentino" a forjarse un futuro de paz y prosperidad.
Esa escuela que comenzó con lecto-escritura, cálculo y una Historia homogeneizada para todo el territorio, se fue perfeccionando con el tiempo hasta alcanzar un nivel tal -pasada la mitad del siglo XX- que pareció peligrosa para los militares que habían tomado la costumbre de echar del poder a los gobiernos votados popularmente.
No cabe duda que un pueblo culto no es fácil de engañar. Un pueblo que sabe a qué autor creerle, descree inmediatamente de los charlatanes pagados por el poder empresarial. Ese pueblo no caería en el error siquiera de leer  Fake News -como hay que llamarlas ahora, aunque siempre existieron-. 
Así que obligar a niños y adolescentes a concurrir a una escuela que los prepara para la nada misma, fue la mejor estrategia. Vaciar de contenidos que hagan pensar, razonar, que informen y entonces formen.
"¿Para qué me sirve esto?" era la pregunta más frecuente que los jóvenes que se atrevían a desafiar lo institucionalizado, le hacían a sus profesores allá por los 80, cuando volvimos a la Democracia después de los terribles años de la última dictadura militar. 
Y esos profesores no tenían muy clara la respuesta. Tal vez porque a ellos sí les pudo servir ese contenido cuando ingresaron a la Universidad o al Profesorado.
Pero es que las cosas ya habían cambiado: esos profesores se habían formado en una escuela pública expulsiva, y los que lograron llegar al 5to año seguramente siguieron los estudios superiores. 
Pero, ¿qué pasaba con los compañeros que iban abandonando en la carrera? ¿Quién supo de ellos? Lo común de esa época era que abandonar era cosa de burros. Así que daba vergüenza dejar la escuela y por consiguiente quien la dejaba perdía también el contacto con los que seguían adelante. La misma institución escolar, desde la primaria, generaba ese pensamiento (hasta hubo sombreros de burro para sentar a los niños en un rincón del aula cuando no sabían la lección). Entonces, la mayoría de los alumnos y alumnas que terminaban la secundaria, encaraban la educación superior. Por consiguiente, el nivel elevado de contenidos les venía de maravillas para ese tramo.
Pero, sus hijos -y en el medio otras generaciones previas- ya no tenían tan claro eso de seguir estudiando después del secundario. Parece ser que entre el 12 y el 15% de la población argentina tiene  estudios terciarios.universitarios. Tener un oficio, poner un negocio, ser vendedor dueño o empleado, también son opciones válidas. Decidir criar una familia sin salir a trabajar también es una buena opción para la pareja que así lo considere. Para todos ellos, la escuela se transformó en un martirio que no le aportó conocimientos para su vida ciudadana.
Las décadas siguieron avanzando y el vaciamiento comenzó a llegar a los terciarios y universidades. 
¿Para qué quiere un ciudadano que pondrá su propio emprendimiento, conocer logaritmos e integrales, ecuaciones redox o las fórmulas de la física newtoniana? (para poner ejemplos del área que conozco, aunque podría continuar con la geografía económica o la historia de los reyes europeos, o un idioma que nunca podrá usar si viaja al extranjero, etc.).
La escuela que mejor sostenía una educación aplicada era la Técnica, hasta que la reforma de los 90 la destruyó con saña. Ese fue realmente el final de la educación pública argentina. Se reformularon los profesorados de educación primaria para que no quede un atisbo de conceptos importantes. Se disminuyó el número de materias de contenidos específicos (se las agrupó por áreas) y se disminuyó la carga horaria. Se aumentó el número de años de carrera y de materias que no aportaban contenidos a enseñar.
Resultado: una población que no sabe hacer cuentas sin calculadora, lo cual quiere decir que se le puede cobrar de más en la caja del supermercado y que se dará cuenta -con suerte- en su casa. Gente que no conoce la historia argentina verdadera, y por eso no entiende de política, pero opina sin saber y repitiendo a los que siempre nos dominaron y sometieron.
Ciudadanos que consumen alimentos envenenados pero que no se enteran. Que votan partidos que destruirán nuestras reservas naturales, generarán residuos peligrosos o centrales eléctricas contaminantes, pero como eso no saben qué vínculo tiene con ellos, no les importa. 
Personas que no leyeron literatura argentina ni mundial clásica, pero se cree culta porque va al teatro.
Viajeros que no conocen el planisferio, sus países ni capitales -no digo la altura de las cadenas montañosas, no se confundan-, y que consideran que no tiene importancia. 
Esa es la ciudadanía que forma una educación vacía de contenidos. Y esto se acompaña de gente que, al no saber, tampoco ayuda al otro. La solidaridad también se enseña.

jueves, 26 de noviembre de 2020

QDA invita a los participantes de la jornada 2020 a ver los videos de los trabajos presentados.

 Videos de disertaciones y talleres

Jornadas QDA 

15:12 (hace 5 horas)

Estimados docentes: les informamos a todos los inscriptos que los videos de las Jornadas "Acercar la ciencia al Docente" 2020 ya están subidos a la página.

 

Para acceder a los mismos deberán:

- abrir la página www.grupoqda.org.ar

- buscar Jornadas 2020

- dentro del Programa de las mismas junto a cada Disertación y cada Taller cliquear donde dice "ver video".

 

Les agradecemos el haber participado

 

Saludos                                QDA

sábado, 24 de octubre de 2020

CUARENTENA, COCINA Y QUÍMICA. Hablemos de carbohidratos.

QDA 2020. Otra invitación. Otro taller.

 Agradecida una vez más al grupo Quince Docentes Argentinos -que este año cumplen 19 años acercando la ciencia a los docentes de todo el país- y que me invitaron a participar nuevamente.

 Un año muy particular para armar estas jornadas, pero la sala de Zoom permitió que el conocimiento siga transmitiéndose.

El confinamiento social obligatorio, me inspiró para presentar un taller sobre Carbohidratos, al que titulé: CUARENTENA, COCINA Y QUÍMICA, y que intentaré subir a este blog.






lunes, 21 de septiembre de 2020

 

QDA    QUINCE DOCENTES ARGENTINOS

XIX JORNADAS DOCENTES 2020  "ACERCAR LA CIENCIA AL DOCENTE"

Sábado 24 de Octubre 2020. 11hs

Me siento halagada de que hayan seleccionado mi proyecto para participar en las XIX Jornadas que vienen organizando los QDA con el objetivo de acercar la Ciencia al Docente. Agradezco la invitación, que me permite seguir disfrutando de la Química y su enseñanza, a la vez que sintiéndome útil al transmitir mi experiencia a las jóvenes generaciones. Gracias.

Acerco aquí la propuesta para quienes quieran inscribirse, gratuitamente como siempre, pero este año de modo virtual.

NOMBRE DEL PROYECTO:      CUARENTENA, COCINA Y QUÍMICA.

AUTORA:      MEDEIROS, Liliana Alicia

ÁREAS:  Química, Biología, Ciencias Naturales.

TÍTULO Y ABSTRACT:  CUARENTENA, COCINA Y QUÍMICA.

El taller presentará el tema Carbohidratos con un formuleo sencillo, con modelización y experimentos, incluyendo una visión aplicable a la vida cotidiana. Para eso analiza el origen de las harinas desde la molienda de los cereales; su constitución y metabolismo; su aporte calórico; las dietas clásicas y las saludables. Todo en un contexto virtual que intentará transmitir a modo de metacognición, el trabajo en el aula virtual, la búsqueda en internet y las nuevas herramientas. También se analizará el modo de Aprendizaje Basado en Proyecto.

ACTIVIDADES:

1.        PRESENTACIÓN MULTIMEDIAL (de videos y PowerPoint explicativo)

2.        MODELIZACION (de formulas de Haworth de glucosa con cartones, palillos y bolitas de telgopor; de fórmulas de cadenas de polisacáridos con eslabones plásticos)

3.        EXPERIMENTACIÓN (reconocimiento de almidón por Reactivo de Lugol casero; reconocimiento de glucosa con Reactivo de Fehling).


IMPORTANCIA DEL PROYECTO:

Creo que los temas de Química siempre deben estar vinculados a la alimentación y a la salud.  Es sumamente importante  que los docentes puedan formar a los adolescentes en consumidores de alimentos saludables y en ciudadanos que conozcan su cuerpo y lo cuiden. La enseñanza de la química no puede pasar únicamente por el formuleo, debe  incorporar conceptos básicos para todos aquellos alumnos que no seguirán carreras químicas, pero que serán habitantes de este mundo consumista al que deberían esquivar. A mi entender, esas son las herramientas de pensamiento que debería transmitir la escuela.


INSCRIPCIÓN:  http://grupoqda.org.ar/

jueves, 28 de mayo de 2020

APRENDER OTROS IDIOMAS



La gente de mi edad ha transcurrido un secundario donde solía haber tres años de inglés y dos de otro idioma, como francés o italiano. A todos ellos pregunto: ¿quién pudo decir que aprendió alguno de los dos idiomas realmente? Incluso los que cursamos el Comercial y tuvimos cinco años el mismo idioma, realmente pudimos salir entendiendo un texto escrito, comprendiendo una película o hablando con fluidez? La respuesta es NO.
Por eso, muchos años después, se quitaron los otros idiomas y se dejó el inglés únicamente. Y los resultados fueron peores -porque hay que tener en cuenta la postura de los jóvenes frente a la escuela-.
He notado que inclusive con años de Institutos privados no se aprende a hablar ingles.
Concluyo que tiene que ver con la metodología, sea estatal o privada.
Hay muchísimos estudios que explican cómo los bebes y los niños aprenden su idioma natal. El que nunca olvidan. Es evidente que por ahí va la cosa.
Tengo una experiencia familiar muy cercana. Mi hijo se fue a vivir a Italia con 18 años y todo su entusiasmo ya que cumplía un sueño: jugar fútbol. No sabía una palabra en ese idioma. Lo llevó un conocido que le sirvió de intérprete en su primer mes. Yo fui a visitarlo a los tres meses y me sorprendió cómo hablaba el italiano -no sólo el de su región sino también el siciliano y el napolitano por dos compañeros de aquellas zonas, los cuales entre sí no se comprendían demasiado-.

Ahí comprendí perfectamente esas teorías que decían que uno aprende el idioma si va al lugar y si tiene la necesidad. Pero además hay que tener en cuenta el método: mi hijo me contó que estuvo dos meses sin hablar pero que ya comenzaba a entender lo que ellos decían. Pasado ese tiempo se animó a hablar y resultó que pronunciaba y armaba las frases sin ningún inconveniente.
Cuando yo llegué, la gente me comentaba lo bien que hablaba él y me preguntaba donde había estudiado el idioma.
No aprendió gramática, ni verbos ni a escribir de entrada. Eso fue después, cuando ya hablaba a la perfección. Igual que cualquier infante en su tierra natal, que comienza a escribir a los seis años.

Así que -sin ser especialista en Lenguas Extranjeras- comprendí que hay que encontrar un método que vaya por ese camino (claro, siempre que realmente queramos que nuestros niños y jóvenes aprendan otras lenguas).

Y hoy, sólo por mirar una propaganda que me llamó la atención, puedo ratificar lo que pensaba.
Un joven sueco explica cómo aprendió español en Colombia, y cómo veía que sus amigos latinos no aprendían inglés realmente. Unió su análisis del aprendizaje del español al conocimiento que él tenía del idioma inglés y diseñó un método que se me ocurre va a ser la metodología del futuro -si no lo es ya en algunos países, como Cuba, donde todos los niños hablan inglés a la perfección-.

Su método comienza por escuchar. Sólo escuchar -como hizo mi hijo durante casi tres meses, como los bebés escuchan a sus padres, hermanos, tíos...- Para eso preparó historias sencillas, de lenguaje fácil, pero con todas las formas verbales que usamos de modo cotidiano. Y se las hace repetir, por una semana solo escuchando, siempre la misma. Luego dice que hay que escucharlas y repetirlas. como quien canta una canción junto con el cantante, para aprender a pronunciar. Y casi un mes después y siempre sobre la misma historia, responder preguntas sobre ella. Insiste con avanzar despacio con el vocabulario. Fijar la misma lección, y sólo cuando se la sabe de memoria, comprende y responde. pasar a la siguiente historia interactiva.
Si bien el curso que ofrece es impagable para nosotros -al valor del dolar en Argentina de 2020- voy a dejar su nombre aquí porque tal vez esta metodología sea la que deban aprender los futuros profesores de Lengua en sus Institutos de Profesorado, y su autor pase a la Historia.
El joven se llama Kale Anders.
Aquí algunas fotos de su presentación:

PD: Doce años después de haber dejado de vivir en Italia, mi hijo sigue hablando, leyendo y escribiendo en italiano cada vez que algún amigo se contacta con él, sin haber olvidado ni una palabra.




miércoles, 27 de mayo de 2020

La nueva educación no es lo opuesto a la actual educación




Siempre que aparece algo nuevo aparece el miedo. El miedo a no estar a la altura del cambio, el miedo a que otres vean nuestras falencias, nuestra poca adaptabilidad o simplemente nuestras pocas ganas de aprender de dedicarle tiempo. Cualquiera sea la causa del miedo, siempre hay dos caminos: superarlo o renunciar. Porque el tercer camino no dará resultados permanentes. Me refiero a embarrar la cancha, como por ejemplo hacerle creer a los que nos rodean que la nueva educación pretende dejar afuera a los docentes, echarlos, cerrar los Institutos de Formación, etc. Sembrar un pánico incoherente, lleno de ideas mentirosas no ayuda. El cambio irá llegando, como todos los que ya llegaron. Y es mejor ponerle onda, buena vibra y mucha alegría de poder conectarse con los jóvenes desde un lugar más cercano a sus intereses.
Escuchen a Facundo Manes.



Facundo Manes ​ es un neurólogo, neurocientífico y político argentino creador del Instituto de Neurología Cognitiva, presidente honorífico de la Fundación INECO, ex-rector de la Universidad Favaloro​ y director del Instituto de Neurociencias de la Fundación Favaloro.​

martes, 26 de mayo de 2020

Materia y energía




Conceptos de Física cuántica explicados desde un conocimiento universal.
El video se llama:
1- El mundo de los sueños: materia y energía.

Muy interesante. La relación entre lo que la ciencia actual ha encontrado y lo que el viejo, viejísimo saber, decía en los libros más ocultos de la humanidad.

ACLARACIÓN:  Yo creo lo que aquí se plantea, porque lo siento en lo más profundo de mi ser. Son esas cosas que uno siente que son verdades, que ya lo sabía desde siempre, que estaba esperando que alguien más lo planteara. 
Es algo muy personal. 
Pero esto no significa que yo tenga algo que ver con la fuente del video, ni con su gente, ni que concuerde con su pensamiento en otros aspectos que ellos puedan decir. 
Sólo este vinculo entre materia-energía y la Teoría del BigBang, me pareció una buena explicación en este sitio. Tal vez halla sitios de la web mejores, pero no los encontré.
Y, como todo, cada uno puede hacer sus propias investigaciones, con los autores que se nombran y muchos más que seguramente están en bibliografía oriental y occidental, con los libros sagrados de todas las religiones y con los las teorías científicas actuales.


Aquí su link:
https://youtu.be/Zv1zwECynlU

Música a 432 Hz para vibrar mejor







Debemos enseñar más sobre ondas, longitudes y frecuencias. Música, colores, vibraciones y energía asociada. Conceptos Físicos que pasamos por alto, y que pueden dejar un conocimiento sobre salud, importante.


jueves, 21 de mayo de 2020

Adelanto de mi nuevo libro


"Bienaventurados los que están en el fondo del pozo... porque de ahí en adelante sólo cabe ir mejorando". JMSerrat. Bienaventurados. Canción.




INSTITUTOS DE FORMACIÓN PARA DOCENTES AGGIORNADOS AL NUEVO SIGLO
Yo propongo comenzar por los Institutos de Formación Docente.
Muchas reformas han tenido ya, es cierto. Pero no han mejorado el producto, siguen anquilosados en un formato del siglo XIX. Además de haberle sumado años (sólo para emparejar los sueldos) no han sumado calidad ni modos diferentes de encarar el trabajo docente. Sus propios docentes pueden seguir en las cátedras hasta elevada edad, demasiada a mi gusto. Si bien es cierto que la experiencia suma, hay un límite para todo. Hay profesores que no han modificado su cátedra en lo más mínimo desde sus comienzos...¿Cómo es eso posible? ¿Por qué ninguna autoridad escucha sus clases? ¿Por qué está tan mal visto que un regente de estudios -acompañado por colegas de la asignatura- puedan analizar su tarea? Hemos perdido el concepto de inspección -lo tomamos como una traición, como inmiscuirse, como pura crítica-. No cabe duda que es un gran problema  observar la clase de un colega, pero habrá que buscar un modo eficaz (que no es dar un concurso frente a otros colegas, solo un día, para ingresar...).
El punto es que hoy, después de tantos años de cátedras desordenadas, los estudiantes terciarios no tienen demasiados  conocimientos  para enseñar -recuerden que siempre me refiero a mi propia experiencia en el área que me corresponde (Ciencias Naturales, Química, Física)-. Las pocas horas de cada asignatura específica, la falta de infraestructura y presupuesto para tener laboratorios con materiales adecuados y ayudantes  capacitados, han sacado al ruedo docentes que no se animan (¡y menos mal!) a prender un mechero Bunsen para hacer un experimento. O sea, veintenas de años de enseñanza de las ciencias sin experimentos....sólo teoría en un pizarrón. Eso no es ciencia escolar. Así es poco probable que los niños y jóvenes se inclinen por esta rama del saber.
Cada instituto terciario del país tiene una currícula diferente. Y si bien creo que debe haber un conocimiento focalizado en lo regional, también debe haber una matriz estructural general que le permita al alumnado trasladarse de una provincia a otra y continuar la carrera sin dificultades.  Creo que debe volver a existir de modo fehaciente -y no sólo con un nombre- el Ministerio de Educación de la Nación para organizar y garantizar esta coherencia interna.  
Volviendo al concepto de ciencia escolar que nombré más arriba, creo que ya está muy claro que no enseñamos la ciencia de los científicos, sino una manera de aproximarnos a ella a través de modelos didácticos y experiencias sencillas que intentan despertar un gusto por estos saberes. Por eso, el alumno/alumna del terciario no necesita estudiar una ciencia erudita; con los conocimientos básicos BIEN PUESTOS, es suficiente. El problema es ¿quién está en condiciones de enseñarle esos contenidos específicos? Deben ser sus profesores universitarios?; deben ser científicos investigadores?; deberán adquirir primero esos conocimientos en la universidad y luego concurrir al profesorado para aprender a enseñarlos?; correspondería que la universidad tenga cátedras sólo para alumnos de terciarios futuros profesores? En cada una de estas preguntas hay una manera diferente de concebir las cosas. La respuesta a estas preguntas la deberían dar los actores de un gran debate nacional, amplio y muy heterogéneo.

Yo personalmente me inclino por la última opción porque creo que demasiadas veces se han gastado recursos públicos en la construcción de espacios físicos destinados a laboratorios que terminaron en bedelías, preceptorías, secretarías, ya que nadie las usaba por falta de materiales de laboratorio o de ayudantes o de tiempo -materias de dos horas semanales- o de otros factores como la inseguridad propia de los docentes -gestada en los institutos donde se recibieron-. Las facultades con carreras científicas tienen las asignaturas, el material y la experiencia para formar una cátedra específica para aquellos estudiantes de profesorado en ciencias. Es posible que con uno o dos años de materias básicas elegidas oportunamente, sea suficiente para darle a los futuros docentes las herramientas necesarias para poder enseñar. Habrá que replantear el alcance y los objetivos, pero no hay que erogar un dinero público que está destinado a perderse. Luego, con los conocimientos adquiridos, los futuros docentes podrán cursar en su profesorado el resto de la carrera docente en cuestión -tal vez otros dos años de carrera, lo que haría un total de 4 como está previsto actualmente-.
Esta modificación apunta a mejorar el contenido, los conceptos, de las materias básicas a enseñar. Pero enseñar no es sólo transferir lo aprendido. Es imprescindible la transposición didáctica[1] y eso es algo que SÓLO se puede aprender en un instituto dedicado a formar docentes, con materias específicas sobre la enseñanza (además de asignaturas propias del campo escolar que ya existen). Imagino aquí un tiempo dedicado a preparar clases, a preparar materiales didácticos, ver películas y videos y poder editarlos  para aprovechar en una clase, aprender a usar programas de computación, simuladores, videojuegos didácticos y sobretodo, aprender a usar el AULA VIRTUAL como fue diseñada y como se usa en otros países donde los docentes recibieron sus máquinas y aprendieron a usarlas en los cursos de capacitación obligatorios y las escuelas tienen una intranet como red escolar (y no el acceso a internet con facebook y otras páginas no escolares). Como verán, hay más cuestiones para el debate.
También ser docente implica preparar actos escolares. Los actos son un incordio desde hace más de una treintena de años (tal vez antes, pero no lo sabía). En muchas escuelas secundarias se guardan carpetas con viejos discursos para salir del paso. La mayoría no quiere hacerse cargo -por eso toca por sorteo-; pocos colaboran; muchos se borran... Por supuesto que en muchas escuelas se hacen unos actos comprometidos con la realidad y con la Historia.  Ni nadie ni todos. De todo he visto (en CABA y Gran BsAs).
Sería fantástico comprender la importancia de los mismos. Tener conocimientos fundamentales de cada uno, comprender que -como docentes- estamos formando en valores de conjunto, de sociedad. Por eso creo que -en estos institutos que mi imaginación deja crecer- debería haber una asignatura dedicada al tema, que se curse ligada con otras carreras para que, en la diversidad de posturas ideológicas, surjan actos comprometidos.
Dicho sea de paso, pienso también que en las escuelas primarias y secundarias habrá que volver a tener profesores de música y plástica que formen parte de una comisión de actos permanente si queremos lograr ciudadanos que comprendan nuestros hechos históricos. Y también sostengo que hay que incluir teatro como una asignatura permanente. Esto no quiere decir que hay que obligar a todos los alumnos a cursarla, igual que música y plástica. Dejarlos elegir libremente, y cambiar la opción por año, es importante.
Para mejorar el sistema educativo hay que tener docentes idóneos y responsables con su labor. Ergo, hay que formarlos primero.



[1] Ver Bibliografía.

La Historia -animada- en época de coronavirus



Que los jóvenes se diviertan aprendiendo es maravilloso. O por lo menos, que la diversión sirva de enganche. Este es el caso con este video que está circulando por nuestras redes en la Semana de Mayo. Muy gracioso y original, puede dar un puntapié para averiguar quiénes son estos personajes con sobrenombres, a quiénes nombran en su charla, qué objetivos tienen, cuántos más formaron la Primera Junta de Gobierno, quiénes estaban a favor y quiénes en contra, qué intereses defendían cada uno, etc. Y lo más importante  -para que la Historia sirva para reconocer los intereses que nos harán libres y soberanos- ¿ocurren situaciones semejantes en la actualidad? 

Arte-Historia-Lengua en un solo proyecto


Este arte, mezcla de pintores famosos y sus técnicas, con actuación y tecnología informática, me maravilla. Amo estos trabajos tan creativos. Y yo los llevaría al aula intentando que los niños o jóvenes me cuenten qué vieron y qué sintieron. Y luego que averigüen quiénes son los pintores, de qué época cada uno, de qué nacionalidad  y los datos de dichas pinturas. 
Se puede editar el video, cortándolo a una primera parte, dado que tiene mucha información.
¿Podemos marcar en un mapa el país de origen de cada artista? (¿Incluímos a los Prof de Geografía en el proyecto?). ¿Podemos buscar las biografías de cada autor? ¿Podemos averiguar en qué situación sociopolítica vivían? ¿Podemos investigar sobre lo que quisieron expresar en cada obra?
¿Existe alguna relación entre esas vidas vividas y la actualidad?

Y, por último, ¿podemos intentar copiar la idea como trabajo final del año? Siendo nuestros alumnos los que armen la secuencia, la escenografía, la filmación y la edición.  Cada uno aportando a su grupo lo que les plazca hacer, y con un escrito que resuma la idea central de dicha producción.

Evaluación en equipo de contenidos conceptuales, procedimentales y actitudinales.

PD: La  ciencia Química  puede sumarse con el conocimiento de la obtención de los colores   -los óleos-  ¿cómo obtenían los pintores sus colores? ¿Qué sustancias dan color? ¿De dónde se obtienen?  Se puede extender la información a los colores del teñido de prendas en la antigüedad y hasta nuestros días. También a los colores de los cosméticos -y porqué algunos nos dan alergias-. Se puede intentar hacer un oleo o carbonilla, o teñir con técnicas originarias diferentes telas.  Hay  mucho para investigar y hacer. 
Y también (junto con la Física) conocer sobre las ondas del espectro electromagnético que hacen a la luz blanca y su descomposición en los colores que podemos ver. 
¿Sumamos a la Biología y el funcionamiento del ojo?

PD2: Seguramente hay conocimientos que no tenemos. Que debemos averiguar junto a nuestros alumnes en las redes. ¿Es eso un problema? Decir que ese contenido no estaba en nuestros programas de estudio ¿es una vergüenza? No. 
Y no cabe duda que es un conocimiento general, interesante para cualquier ciudadano y que seguramente lo va a recordar mucho máas que la fórmula del bisulfito manganoso.

PD3: Para lograr una educación diferente, debemos sacudir nuestras viejas estructuras de programas y contenidos. Eso podrá quedar para estudios superiores, pero para los jóvenes el programa anual no tiene importancia alguna. Somos nosotros, los docentes los que hemos recibido esa estructura y nunca nos la cuestionamos.







Dra.Gabriela Diker. Rectora Universidad Nacional de Gral. Sarmiento.


Abril 2019. Excelente discurso. Mucha claridad en 2 minutos. Búsquenlo. Vale la pena.

La educación prohibida.

Vale la pena buscar esta peli y verla completa y con tranquilidad, en este preciso momento que tenemos tiempo y estamos acosados por el cambio, por lo nuevo y por lo que vendrá. 
Gastón Pauls de protagonista en este documental donde muchos especialistas en diferentes áreas que hoy aportan a la educación dan su opinión, sin tapujos. 

"Esta película es el resumen de un aprendizaje que continúa permanentemente y bajo ningún concepto debe considerarse concluyente o absoluto."


CopyLeft2012. La cultura se construye compartiéndola.

martes, 19 de mayo de 2020

Viaje relámpago


                                                                                             Etiqueta: Tiempito para escribir



Viaje relámpago
                          Cuento.
Estilo: Laura Restrepo

Protagonistas:
1.-Laura (viaja)    2.-Marcos (esposo) 3.-Ester (mamá de Laura) 4.-Luchi (hijo de la pareja, 4 años)
5.-Juana (amiga, filósofa, yogui, vegetariana, pensamiento oriental) 6.- Dr Selbi (médico clínico de la familia) 7.- Dr Arrauz (psiquiatra reconocido) 8.-Josefina (enfermera).


No llores, amor mío, todo está bien, fue nada más que un susto. Laurita, hijita, el Dr Selbi dice que estás clínicamente perfecta, que en cuanto el psiquiatra te dé el alta, podrán volver a la playa a continuar con las vacaciones. No llores mami, a mi también me costó volver. Todos miraron a Luchi con asombro. Desde sus cuatro años parecía un adulto más, más adulto que otros, inclusive. Luchi los miró y se preguntó ¿qué pasa? ¿es que ya no recuerdan cuando vinieron? ¡Claro! Por eso todos aquí actúan de un modo tan diferente al que habían planificado para esta etapa, ¡pobres! Eso les costará otra vuelta. Vamos, Luchi, salgamos un ratito, que a mami la tiene que revisar el Dr Arrauz. ¿Quién es el Dr Arrauz, papi? El psiquiatra, hijo. Pero papi, ese hombre no va a entender lo que le pasó a mamá. Si, hijito, es un experto. Vos no te preocupes que papi hará todo lo necesario para que mami se ponga bien. Con cara de nada, Luchi baja la mirada pensando que los adultos creen tener todo bajo control, cuando parecen estar tan perdidos navegando por el universo habiendo olvidado su función. Laurita, hijita, acá llegó el Dr Arrauz. Hola Laura, mucho gusto, ¿cómo se encuentra? me contó su esposo que estuvo desaparecida durante cinco días. ¿Se acuerda Ud de eso?  ¿Adónde fue, Laura? Silencio. Laura lo mira entre los pelos húmedos y lacios de su flequillo, con esa cara de loca desquiciada de película de terror. Cara que el Dr Arrauz debe conocer muy bien dada su larga e internacional trayectoria profesional. Laurita, hijita, contale al Dr lo que nos contaste anoche. Sr Marcos, por favor, ¿podrían desalojar la sala? Déjeme a solas con Laura. Gracias. ¡Qué ordinario! Estos médicos famosos se creen que son dioses ¡por favor! Siempre tratan a los familiares con desprecio, como si molestáramos. No te pongas así, Ester, él debe hacer su trabajo. Y seguramente, los pacientes se animan a contar muchas cosas cuando los familiares no estamos presentes. Si Marcos, tenés razón. Vamos a tomar un cafecito a la cocina. Cuénteme Laura, yo le voy a creer, no se preocupe. Todos dicen lo mismo. Pero yo sé  que no es así. Marcos no me creyó nunca y mamá menos. Creen que estoy loca. Pero yo lo viví, yo estuve ahí, yo viajé. Y ¿sabe qué? Si me llevan la próxima vez, voy a rogarles que me dejen, que no me traigan de vuelta. Yo sufro aquí, este no es mi lugar, nunca me sentí partícipe, por eso todos me creen rara, desde chiquita. Ahora no me importa, porque ya sé la verdad. ¿Quiénes la van a llevar la próxima vez, Laura? Silencio. Laura mira hacia el piso, mira los zapatos nuevos, brillantes del psiquiatra. Piensa ¡Pobre! ¡cree que sabe algo! ¿cómo le explico lo lejos que está del verdadero conocimiento? Imposible, está cegado por su ciencia. Se olvidó el camino. O tal vez no, estoy prejuzgando. Ya me dijeron ellos que ese es mi mayor problema, y lo estoy haciendo otra vez. No, él está ayudando a la gente, desde lo que ésta humanidad y éste tiempo histórico le permite. Si bien es cierto que él no abre su cabezota como un científico, no trata de descubrir qué pasa con lo que no estudió, con lo que no está en sus libros; él se cierra, se queda sólo con lo conocido. Ese es su error. ¡Qué lástima! Porque está tan cerca de la gente desde la psicología y tan lejos desde la medicina. Laura, ¿no me va a decir quiénes vinieron a buscarla? ¿Dónde estuvo, Laura? Viajé. Viajó, ¿adónde? Hice un viaje astral, podríamos decir. ¿Un viaje astral? ¿me podría explicar qué es eso, por favor? Estuve en otra realidad. En otros mundos. Conocí el lugar a donde vamos cuando nos morimos en la Tierra, o sea cuando dejamos este cuerpo material, y nos llevamos la esencia, el alma, que es lo único nuestro realmente. ¿Ud me está diciendo que estuvo cinco días viajando por otros mundos, Laura? Si. ¿Quería saber dónde estuve?, ya lo sabe Dr. Y le voy a confesar algo más, no es el primer viaje que hago. ¿Ah, no? No. Cuando tenía cinco años también viajé. Y cuando volví se lo dije a mamá y no me creyó. Y eso que le dije que había estado con la abuela –a la que yo no llegué a conocer en este plano material- y mamá no me creyó. Nunca me creyó. Pero bien que se asombraba cuando le contaba las cosas que la abuela me había dicho de ella cuando era chica. Mamá se horrorizó, se asustó. ¿y sabe qué hizo? Llamó al Dr Selbi quien me dio unas pastillitas rosaditas por varios meses. Y un día, cuando decidí no tomarlas más, les dije que no sabía de qué estaban hablando, que yo nunca había dicho que viajé en naves extraterrestres ni que conocí a mi abuela y me dejaron tranquila. Listo. Y...dígame, Laura ¿no volvió a viajar hasta ahora? Exactamente, Dr. Y ¿sabe qué? ¿Qué, Laura? Los que vinieron a buscarme son los mismos, los recordaba perfectamente, sobretodo a uno de ellos. Mientras decía esto, se le iluminaba la mirada, y una débil línea sonriente apareció en sus labios. El ojo suspicaz del psiquiatra no pasó por alto este detalle, y dijo: ¿Qué recuerda con alegría, Laura? ¿Qué la hace sonreír? Sabía que se iba a dar cuenta, pero no pude reprimir mi alegría. ¡Mi amor! ¡Te extraño tanto! ¿Cuánto más tenemos que esperar para estar juntos otra vez? Cuántas veces pensé en matarme y así abandonar este cuerpo material y subir con vos. Pero ya sé que eso no es válido, es trampa. Y el Universo no acepta la mentira, ¡ya lo sé! ¿Qué le digo a este pesado ahora? Nada Dr., sonreí porque la sensación de volar es indescriptible, me produce placer. Ajá, entonces el viaje lo hace volando. Y…dígame Laura ¿le crecen alas? ¡No sea ridículo, Dr! No voy a tolerar esas burlas de su parte. No, Laura, no es una burla. Ud debe entender que los humanos volamos en aviones. Y los extraterrestres vuelan en naves, Dr –dijo Laura con voz fingida-. Bien, Laura, ya la comprendo, pero como Ud dijo que la sensación…Y si, ¿a Ud no le gusta volar? A mi me fascina, siempre me gustó. Pero aquí más, porque la nave es transparente, y puedo ver todo desde arriba. Permiso ¿puedo entrar? Disculpe, Dr es que ya pasaron cincuenta minutos y…Si, Marcos, pase no más. Ya estábamos terminando la plática. ¿Cómo estás mi vida? Bien, Marcos, bien, ¿y vos? Un poquito asustado, amor. Bueno, yo los dejo solos. Laura, mañana pasaré a verla y para dormir sin sobresaltos, le voy a dejar aquí unas pastillitas...¿rosaditas, Dr? No, celestes, Laura.

Inalcanzables

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Los abuelos tenían una pequeña casita con una huerta y árboles frutales. Domingo de por medio íbamos los tres a comer los tallarines caseros que preparaba la abu.
Cuando llegábamos  el abuelo estaba, infaliblemente,  haciendo la huerta. Hoy comprendo que me estaba esperando, de un modo estratégico.  Movía la tierra, regaba las lechugas, sacaba ciruelas o peras o manzanas. Y yo con él.
Tenía un árbol de manzanas deliciosas. Por aquel entonces, yo creía que él las llamaba así, porque se lo merecían. Eran absolutamente deliciosas recién cortadas del árbol y lavadas con esa agua fresquita de pozo.  Eran redondas, grandes, rojas y brillantes como las bochas del árbol de Navidad de la abuela. ¡Y qué jugosas! Siempre me manchaba mis remeras.
El abuelo tenía razón: las más ricas estaban más lejos, más altas, no eran sencillas de alcanzar, había que esforzarse…  Él se subía a una escalera y me las alcanzaba con cuidado. Yo las colocaba en una gran canasta.
Cuando fui un poco más grande, tendría tal vez cinco o seis años, le dije que yo quería subir la escalera y dárselas a él. Me miró, lo pensó un poquito y me dijo “bueno, es hora de que comiences a lograr tus objetivos”. Se bajó despacio y me ayudó a subir. Yo estaba muy entusiasmado. Estiraba mis manos y cortaba las manzanas con avidez. Cada vez me animaba a cortar las más lejanas. Al cabo de un rato, me sentía firme y seguro trepando a las ramas más altas.
Cuando terminamos de almorzar el abuelo trajo las manzanas, limpias y frescas y les anunció a todos en la mesa que eran de mi propia cosecha. Yo me sentí  sumamente orgulloso, percibía que el abuelo también. Los demás parecieron no entender lo dicho o no haber escuchado, distraídos por la tele, siempre prendida.
A los quince días, no veía la hora de llegar a la casa de los abuelos. Entré derechito al fondo sin saludar a la abu y ahí estaba el abuelo con la escalera apoyada sobre el manzano. “Dejá abu, yo me subo”, le dije con soltura. Él se sonrío, ya lo sabía. Y fui sacando las manzanas más rojas, más maduras y cada vez más altas. Me estiraba hacia los costados para alcanzarlas. Con mi cuerpo extendido hacia un lado de la escalera, apenas las rozaba con las yemas de los dedos, pero las iba acercando de a poquito, con delicadeza.
Concentrado en mis maniobras, oí de lejos la voz de mi papá que me gritaba. No entendía lo que decía hasta que le presté atención. Y ahí, en ese preciso instante lo escuché: “¡Bajate de ahí que te vas a caer! ¿Qué hacés en la copa del árbol? ¡Inconsciente!”.
Y así fue. Tres días internado curando golpes internos y magullones,  un mes con yeso en una pierna y una vida escuchando esas palabras cada vez que estoy rozando con la yema de mis dedos algún logro...

Hoy, cincuentipico de años después, puedo preguntarme cómo habría sido mi historia si mi viejo no hubiera ido al fondo a buscarme para saludar a la abuela.


La lucha


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La lucha....
…“que es cruel y es mucha”, dice un tango. ¿Será realmente así? ¿Tiene que ser cruel?¿Tiene que ser mucha? ¿Quién lo dice? ¿Quién nos lo dijo alguna vez?  Y, lo peor ¿por qué le creímos?

No cabe duda que los humanos luchamos por las cosas que queremos. También es cierto el famoso refrán “Persevera y triunfarás” o “La única lucha que se pierde es la que se abandona”. El punto es la actitud de vida: ¿qué hago con esto que me está pasando?

Recuerdo que, de adolescente, solía enojarme, gritar, llorar, descargar la rabia con mi almohada; pero después me lavaba la cara y empezaba a pensar cómo lo iba a solucionar.
Hoy creo haber comprendido, que la lucha es grande porque nosotros mismos nos ponemos trabas en el camino. Somos nosotros, por nuestra propia historia, por lo que nos transmitieron los adultos, por nuestros pensamientos negativos, los que nos ponemos los problemas por delante.

No comprendemos el poder que tiene sobre nosotros nuestro pensamiento.
Nuestra mente sólo obedece las órdenes que le damos.
Si creemos que nos va a ir mal, así será.
Si creemos que no nos lo merecemos, así será.
Si creemos que no podemos, así será.
Entonces, hay que creer.
Creer que lo lograremos, que nos lo merecemos, que podemos.
Y así será.

“Si crees que puedes o que no puedes, igual  tendrás razón” decía Henry Ford.



PD: Recomiendo un cuento "Obstáculos" en el libro de Jorge Bucay Cuentos para pensar. El autor aclara que no es un cuento propiamente dicho, sino una antigua meditación que nos permite encontrar la razón de nuestros fracasos.

Coraje

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¿Qué es el coraje?  No es esa fuerza intempestiva que nos envuelve en un momento de odio. No es esa locura repentina que nos incita a cometer actos desmedidos.

¿Qué es entonces? Es vencer al miedo.
Todos los humanos tenemos miedos, y aunque parezcan diferentes, son bastante semejantes.
Miedo a que no nos amen, la madre de todos los miedos.
Y de ahí, su derivación más importante: miedo a decepcionar al ser que me ama (llámense padres, amores, amigos, hermanos).  Y en este punto comienzan las complicaciones: miedo a triunfar, a lograr los objetivos propuestos, a alcanzar las metas soñadas.  ¿Por qué?
Porque materializar los sueños es demostrarme que me lo merezco y tal vez ese no fue el mensaje recibido en toda una infancia. Y ahí estamos, “decepcionando”  a aquel mandato que nos decía que esto no era para nosotros, que no lo intentemos, que es imposible, que no íbamos a poder, dadas nuestras aptitudes....

También puede ocurrir lo contrario: el mandato era positivo, incentivándonos con un permanente “vos podés” y aquí estamos otra vez pensando que el día que no pueda decepciono a alguien....

Descubrir cuáles son nuestros miedos es el primer paso, y para eso hay que tener coraje.  Querer VER el problema, saber dónde estamos parados, qué es lo que nos está frenando. Desde cuándo arrastramos estos miedos, por qué surgieron....
Para encontrar estas respuestas hay que tener coraje.

Pero, saber qué nos pasa y no hacer nada  no es muy inteligente. Y acá llega el segundo paso:  tratar de modificar los miedos, de atacarlos, de convertirlos en actos positivos, de vencerlos –una y otra vez, ya que generalmente vuelven -.  Esos son actos de coraje.

Es la lucha cotidiana, pequeñas batallas ganadas día a día a sabiendas de que el enemigo sigue ahí, acechando.