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sábado, 9 de junio de 2018

ACERCAR LA CIENCIA AL DOCENTE. QDA 2018

Agradezco nuevamente la posibilidad que me da la gente de QDA a participar de sus jornadas. Agradezco tambien a los docentes y estudiantes que eligieron mi taller Experimentando con proteínas. Lo pasé muy bien, espero que uds también.
PD: no se olviden de mandarme las fotos de los experimentos!!!!! Gracias.












viernes, 25 de mayo de 2018



XVII JORNADAS

“ACERCAR LA CIENCIA AL DOCENTE” 2018


Los integrantes de la Asociación Quince Docentes Argentinos (QDA) fuimos seleccionados para participar en un Programa de Actualización Docente en Ciencias e Ingeniería en el prestigioso MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts) Boston, EE UU, en junio de 2001, promovido por el MIT Club de Argentina.  El objetivo del mismo fue presentar a través de los investigadores y científicos de esa Universidad los últimos adelantos relacionados con la ciencia y la tecnología y su aplicación en el mundo real.

Esta experiencia tan enriquecedora nos impulsó a organizar las Primeras Jornadas “Acercar la ciencia al docente” que se llevaron a cabo en julio de 2002. El éxito se repitió en los 16 años siguientes y este año estamos organizando las XVII Jornadas “Acercar la Ciencia al Docente” 2018. Nuestro propósito es que los docentes argentinos de Nivel Medio y Superior compartan una experiencia similar a la nuestra con investigadores y científicos de nuestro país, con la firme convicción de que los motivará  a elaborar más estrategias que enriquecerán la dinámica del aula.

Por tal motivo los invitamos a que participen en estas Jornadas

Será un gusto volver a encontrarnos con los docentes que ya compartieron las Jornadas anteriores y con los nuevos que se sumen, así como también los que lo harán,  gracias a la colaboración de la Fundación OSDE, quien implementará, como en años anteriores, la retransmisión por videoconferencia de las disertaciones a los auditorios de sus filiales ubicadas en diferentes ciudades del interior del país, donde muchos docentes y alumnos podrán interactuar con los disertantes y a UADE que facilitará los Laboratorios y aulas para el desarrollo de los Talleres y la transmisión de un Taller vía streaming.

 Agradecemos la difusión de esta comunicación a colegas y alumnos de Institutos de formación docente.


Destinatarios

Docentes de escuelas de secundario y docentes y alumnos de instituciones de nivel terciario, públicas y privadas de todas las jurisdicciones del país.

 

Fecha

Las Jornadas se llevarán a cabo los días viernes 8 y sábado 9 de junio de 2018.


Las Jornadas son gratuitas previa inscripción


Inscripción  Se realizará hasta el 5 de junio inclusive, únicamente a través de la página Web: www.grupoqda.org.ar   

 

Viernes 8 de junio

Sede: Auditorio OSDE  -  Av. Leandro Alem 1067  2º Subsuelo  C.A.B.A.  y en las filiales de OSDE que se detallan en la página web de QDA. Las disertaciones están abiertas a grupos de alumnos de los últimos años de la escuela media o secundaria acompañados por docentes y a la comunidad en general, previa inscripción. Retransmisión por videoconferencia a filiales de OSDE en las mismas condiciones pero deberán avisar en las mismas que concurrirán para que los esperen.


8.30 hs.   Acreditación

9.00 hs.   Apertura de las Jornadas 

9.30 hs.  Dra. Liliana Castro  “Minerales para la agricultura garantía de alimentos para la humanidad”

10.45 hs   Café

11.15 hs.  Dra. Marina de Escalada Pla  “Desarrollo de un alimento a base de calabaza fortificada con    
                                                                  hierro y probióticos”

12.30 hs. Receso

13.30 hs. Ing. Diego Ernesto Pasjalidis   "El impacto de las nuevas tecnologías en los futuros    
                                                                    trabajos"

14.45hs.  Café

15.15 hs.  Dra. Rosa Inés Barañao  Endometriosis: Una enfermedad enigmática”    

16.30  hs.  Cierre




Sábado 9 de Junio   

Los Talleres se llevarán en UADE (Universidad Argentina de la Empresa), sita en Lima 775,  Chile 2  (Es obligatorio presentar el documento para el ingreso). Cronograma en la página Web.

-       “Experimentando con Proteínas”    Liliana Medeiros.

-       “El razonamiento combinatorio en la enseñanza secundaria: objetivos y dificultades” Gabriela Net

-       “Ciencia interactiva, realidad aumentada”  Nadia Coltella y Carlos Suárez

-       “La naturaleza, el oráculo de Delfos de la tecnología”  Eduardo Favret y Lorena Setten

-       “Enseñanza basada en Proyectos.  Una forma de organizar el conocimiento”  Betina Castro

-       “La feria de ciencias como herramienta pedagógica para fomentar la alfabetización científica” Ivana Bonofiglio.

-       “Quisiera ser levadura para tenerte, Enzima”   Teresita Fanger y Rocío Saravia

-       “Implementación de un aula virtual en un aula real”   Juan José Méndez

-       “Identificación de los rasgos fenotípicos en D. Melanogaster (Mosca de la fruta)  Federico Prada y Joaquín Merlo



Entrega de Certificados de Asistencia:  (75% de asistencia).
A los docentes que asistan a las disertaciones en el interior del país se les enviará un certificado electrónico. Por lo tanto se solicita a los mismos que una  notifiquen a la filial a la que van a concurrir para que preparen el auditorio y la conexión.  Se solicita completar correctamente sus datos  y correo electrónico al firmar la planilla de asistencia para poder enviar el certificado electrónico.
Los docentes de ciudades cercanas que deseen viajar para los Talleres que son de modalidad “presencial” deberán inscribirse a través de la página, avisar a la filial que van a presenciar la retransmisión y notificar por mail que van a viajar para asistir a los Talleres  Una vez chequeada la asistencia en las filiales (donde deberán completar la planilla), se les enviará el certificado electrónico.

Patrocinantes:  
Recibidos hasta la fecha:
OSDE        UADE          MIT Club en Argentina          ARCOR               Fund. WILLIAMS         
                                                                                   

Auspicios

 

Se han solicitado los siguientes auspicios:

 

Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva


Ministerio de Educación y Deportes

Dirección General de Cultura y Educación de la Pcia. de Buenos Aires

    


                                                                                
Para mayor información consultar
                                   www.grupoqda.org.ar

Estimados colegas y alumnos:
Les rogamos difusión del evento 3JECICNaMa2018 y Primera Jornada de Historia de la Enseñanza de la Matemática y las Ciencias Naturales, a realizarse entre el 19 y el 22 de setiembre de 2018 en Bernal, Buenos Aires, con motivo de los 50 años del ISFD Y T Bernardo Houssay, NUESTRA CASA DE ESTUDIOS.
Hemos postergado, a pedido de los autores, hasta el 15 de mayo  la presentación de resúmenes de CB, Posters, Narrativas y Experiencias, Feria de Cs y Matemática, Presentación de libro. Hemos superado nuestra expectativa de Talleres, por lo que no fue posible postergarla. Gracias a todos los que confían en nuestro evento, el que pretende acercar a los futuros docentes con investigadores y profesores de todas las latitudes. El conocimiento debe circular, y es por ello que trabajamos intensamente en lograr lo mejor de la Enseñanza en Ciencias Naturales y Matemática a lo largo de nuestro evento.
Ofrecemos además, para todos aquellos organismos que deseen promocionar sus actividades educativas, recursos, libros de texto, un STAND. Si es de su interés, comunicarse con la organización para más información (gecicnama@gmail.com).

Panel Inaugural 19 de Septiembre
Agustín Adúriz Bravo- Lydia Galagovsky-Angel Ruiz
21 de Septiembre Diego Golombek

La motivación en el aula. Lic. Adriana Marcovich

CreativaMENTE. Prof. Alejandra Del Fabro

jueves, 11 de mayo de 2017

DIDÁCTICA SIN FRONTERAS




                    DIDÁCTICA SIN FRONTERAS es una revista digital de divulgacion vinculada a la Didactica de las Ciencias Naturales y Matemática, a cargo de los integrantes de GECICNaMa (Grupo de Enseñanza, Capacitación e Investigación en Ciencias Naturales y Matematica) y con la participación de diferentes docentes colaboradores -nacionales e internacionales- en cada número.
Su primera edición fue en 2015.
El volumen 2 salió a fines del 2016, dejo aquí su link:
https://www.yumpu.com/s/oIr1btVRCLqNK0GD

Sus autores nos dicen:
"Los invitamos a la lectura, y tal como lo hicimos en nuestro número 1, los invitamos a escribir al correo de lectores de la revista, aguardando vuestros comentarios.

Por últmo, les informamos que estamos en la producción del número 3 y los invitamos a ser parte con su artículo. Para ello pueden escribirnos a didacticasinfronteras@gmail.com,  para interiorizarse de las normas editoriales antes del 30 de junio de este año."
O sea, que todos aquellos que quieran contar sus experiencias áulicas lo pueden hacer por este medio.
Espero se animen y sigamos creciendo.



sábado, 29 de octubre de 2016

Un laboratorio móvil en la clase de ciencias. ISFD Nº24. Bernal. Octubre 2016.

Un nuevo agradecimiento a la gente de JECICNaMa.
Taller en el ISFD Nº24 de Bernal.
Un laboratorio móvil en la clase de ciencias.


















sábado, 1 de octubre de 2016

Reflexiones sobre el hacer docente en el siglo XXI

Como bien dice el título de esta conferencia, se trata de reflexiones. 
Reflexiones que he ido analizando a lo largo de 36 años de docencia en 
varios niveles educativos, apasionada por lo que hice y por eso, siempre, 
desde una crítica que construya  para mejorar.
Pero, para plantear aquí lo que yo creo que debe ser la educación en este 
nuevo siglo que transitamos, debo re-ver con uds lo que fue la educación
en el siglo en el que la mayoría de los que estamos en esto, nos hemos criado.
Por eso, intentaré ser breve al hacer un paneo de la escuela en el pasado.
No hay duda que tantas dictaduras en el siglo XX –separadas por peque-
ños espacios democráticos de pocos años- le fue cambiando la cabeza a la 
gente. El miedo a perder el trabajo, a ser torturado o peor aún, a desaparecer,
hizo que –poco a poco- los docentes dejen de enseñar lo que realmente el 
futuro ciudadano debe saber. Ese conocimiento que lo hará mejor persona, 
que le permitirá –a la hora de votar- diferenciar los proyectos con sentido patrio
de los que sólo son negociados, que le abrirá los ojos para distinguir  a los 
que saben de los que mienten. En resumen, el verdadero saber que lo hará libre.
Que la ciencia NO es neutral es algo que muchos docentes de mi generación 
–y de muchas posteriores- no sabíamos. (¿lo supimos por JMSerrat? En tal caso,
no importa). Porque de eso no se hablaba. Nos deshilacharon el conoci-
miento científico a enseñar, hasta transformarlo en un cúmulo de sabe-
res incoherentes e inconexos que no servían más que para dificultar su 
comprensión y alejar a la gran mayoría de los jóvenes alumnos, de la elección de una carrera asociada a la química (o a la física). “¿Qué estudias? ¿Química? Uh,
que difícil!” me decía la gente. “Oso-chiquito ; pico de pato” era lo único 
que se acordaban sin saber qué significaba.
¿Quién no recuerda –sea como alumno o como docente- esa primera etapa 
de la democracia donde los jóvenes comenzaban a animarse a preguntarle 
a sus profesores ”¿para qué me sirve esto?”. Temida pregunta –sobretodo para aquellos docentes que jamás se cuestionaron su rol, su contenido y ni 
menos un cambio. Yo recuerdo esa etapa con mucha gracia, porque los 
colegas mayores no estaban acostumbrados a que sus alumnos cuestionen 
algo y se enojaban mucho con ellos, pero ninguno respondía su pregunta. 
Dado que yo era egresada del Comercial, había tenido Merceología “el estudio
de las mercaderías” como la definió  la profesora el primer día de clases. 
Era la química aplicada a toda la vida que nos rodea: a los materiales de construcción, a los recursos energéticos, a las fibras, los cueros,  los alimentos y su reglamentación para la fabricación y la venta. Se tocaban temas de salud, de contaminación, de legislación alimentaria (vencimiento, etiquetado, marcas, alteraciones y adulteraciones), además de los contenidos elementales de la química que explicaban dichos procesos con base científica. Yo tenía sólidos argumentos para justificar mi pasión por la química y su presencia en las aulas, 
más allá del único y repetido de “te sirve para entrar a la facultad” que era 
por aquel entonces la respuesta más rápida para salir del paso.
Pero ya en ese entonces, los alumnos no iban al secundario para seguir la universidad. Eso había ocurrido desde mitad del siglo XIX hasta los años 50 o 
poco más. En los 70 la mayoría de la nueva clase media argentina podía mandar
a sus hijos a estudiar para que luego se ubiquen laboralmente. Esa gente no necesitaba conocimientos enciclopedistas, profundos y específicos de cada tema, sino más bien un saber cultural que le permitiera comprender el mundo tecnológico en el que todos nos fuimos sumergiendo.
Claro que siempre hubo algún osado que a pesar de la evidente dificultad que presentaban los contenidos químicos, intentaba el ingreso universitario y ahí 
podía descubrir que lo que había aprendido en el secundario distaba en mucho 
de los contenidos exigidos en su ingreso. Pero ¿cómo?, no era que el secundario preparaba para la universidad?   
O sea, ni para unos ni para otros, el secundario se fue vaciando de interés. Hacía falta una reforma….y vino el famoso polimodal. Una propuesta de cambio 
de contenidos –necesaria- , y de cambio de estructura –no tan necesario, por no decir un desastre-.  El secundario se transforma en el polimodal de 3 años, por-
que la primaria se transforma en Educación Gral Básica de 1ro a 9no año. 
Terrible error haber incluido a los púberes y adolescentes en la escuela primaria.
No voy a detallar el infierno vivido, todos lo conocerán, desde un lado u otro del escritorio. Pero, como todo en la vida, además de sus muchos aspectos negativos, tuvo algunos aspectos positivos, a saber:
 1-¿alguien recuerda el periodo del “alcanzó o no alcanzó los objetivos”? Objetivos que nunca bajaron con claridad, pero que estaban divididos en conceptuales, procedimentales y actitudinales,  y que se transformaron en un caos a la hora 
de armar proyectos (ya no planificábamos), pero que introdujeron la importante novedad de que no sólo era un buen alumno aquel que aprobaba las evaluaciones, sino la gran mayoría de gente que se esforzaba aunque no estaba muy dotada para la materia en cuestión. Nueva visión, de la que los docentes más jóvenes ya veníamos notando su necesidad, pero que la mayoría 
de la docencia no aceptaba ya que seguía –y sigue- entendiendo que el secundario mantenía el objetivo con el que fue creado: preparar a las minorías acomodadas 
de la sociedad para ser gobernantes; olvidando el detalle de que esa creación 
había ocurrido en la época colonial. (El Colegio Nacional de BsAs fue fundado 
como Colegio de San Ignacio por los primeros jesuitas).
2-Otra innovación que trajo esta reforma de los 90, fue la actualización de 
los contenidos. Se intentó vincular los saberes con la vida cotidiana, con el uso 
de los mismos en las cuestiones domésticas, con una visión de ciudadano responsable. Se habló de contaminación industrial, de centrales energéticas y el 
uso responsable de la energía y del agua, de legislación alimentaria, de salud. 
Pero muy pocos docentes cambiaron lo que enseñaban. No se comprendió el concepto de proyecto y todo siguió igual, con otros nombres. Seguimos con las formulas y las uniones químicas, contenidos abstractos para jóvenes que ya eligen lo que hacen,  aprenden lo que les interesa y  analizan si le es o no, útil. Porque la mayoría de esos alumnos provenían de la clase social más baja que jamás había pisado la escuela secundaria. Sin padres que los apoyen y sin la posibilidad de continuar estudios terciarios, la secundaria era un espacio donde aburrirse con todo eso que les resultaba tan alejado de sus vidas, tan poco SIGNIFICATIVO –término pedagógico que no se comprendió en ese momento-.. Recordemos que en esa época lo prioritario en esas familias era alimentarse habiendo perdido el trabajo.
Por suerte, ese modelo se transformó en 2004 en lo que tenemos hoy: una escuela de enseñanza primaria de 6 años y una de enseñanza secundaria de otros 6. Tiempo suficiente para que los alumnos sientan la pertenencia a la institu-
ción, algo que si lo sienten también los profesores, es maravilloso. Porque el do-
cente debe sentirse parte del proyecto en el que se encuentra, y si no está 
cómodo en esa institución, pues siempre hay otras. Pertenecer hace que las 
ideas de unos y otros se complementen y así se logren metas increíbles 
(realizar investigaciones, diseñar experimentos, generar prototipos, presentarse a concursos o ferias de ciencia, organizar salidas, viajes de estudio y mucho más).
Pero al margen de lograr tamaños objetivos, la educación actual incluye la 
visión del alumno como persona, que se esfuerza, que cumple, que 
participa, más allá si puede alcanzar el saber puntual tan específico. 
Estamos formando en valores y eso es algo que no podemos ni 
debemos evitar. En este siglo XXI, con 40 millones de argentinos, la 
educación debe ser la herramienta para la igualdad. Pero todavía hay 
muchísimas familias lejos de poder llevar sus hijos a la secundaria, que es el 
mínimo nivel de estudios que debe tener hoy un ciudadano para poder incorporarse al sistema laboral, además de conocer y aprender las normas de conductas que
nos hagan mejores personas.
Muchos docentes todavía creen que las sociedades son estancas, que no 
cambian y que si lo hacen siempre es para mal (“cualquier tiempo pasado fue 
mejor” decía Manrique en 1476).  Que los alumnos de hoy deberían ser iguales a 
como ellos mismos vivieron la escuela. Pero eso es imposible y no sería sano. 
Las sociedades cambian, la vida se modifica y con ello algunas costumbres que van transformando realidades. Y los docentes tenemos la obligación de observar y analizar nuestro entorno de modo cotidiano. Debemos ver venir los cambios y adelantarnos a ellos, o por lo menos ir a la par. No podemos quedarnos en la historia, ni menos en nuestra propia historia, que no es la de todos. 
Debemos ser investigadores en nuestra aula, como plantea Kurt Levin (en 1944), bajo el concepto de Investigacion-Accion.
Los niños y jóvenes necesitan un referente y no siempre lo tienen en la familia. Y así fue al principio de la docencia argentina, cuando Sarmiento en 1884, creó la escuela primaria pública, obligatoria, laica y gratuita para que las hordas de niños, hijos de inmigrantes que corrían por las calles divirtiéndose molestando a los transeúntes, y que no sabían nuestro idioma, tuvieran un lugar donde estar, 
donde comer, a la vez que aprender lectoescritura y cálculo elemental. 
Con esos niños lidiaron las Srtas maestras que trajo Sarmiento de Europa y EEUU. 
(Las clases acomodadas pagaban profesores particulares a sus hijos o los enviaban a las escuelas europeas). En ese trabajo básico hubo que homogeneizar 
valores nacionales y normas de educación, además de enseñar contenidos.
Y hoy estamos en un proceso parecido, porque al haber incorporado masivamente y de modo obligatorio a los jóvenes más pobres, la homogeneidad que tuvieron las aulas en los años 40 hasta  los 70, se perdió. Pero esa tranquila homogeneidad estaba basada en que los alumnos pertenecían solo a la gran clase media que se había instaurado en la Argentina. Y los que no podían cumplir con las exigencias de los docentes, repetían o desertaban para ir a trabajar (la pirámide de deserción era un hecho absolutamente aceptado, natural y casi del 50%). Una escuela enciclopedista que creía estar formando gobernantes, cuando ya estaba formando ciudadanos.
Los contenidos seguían siendo los mismos, alejados del contexto en el que fueron creados y poco aportaban a esos nuevos ciudadanos que intentaban aprenderlos. Aquellos jóvenes que procedían de familias con estudios, con cultura, con recursos, eran los que terminaban.
La pedagogía, que siempre se basa en datos de lo que ya fue, 
comenzó a comprender cómo influía el contexto socioeconómico que 
rodea a cada alumno, la falta de oportunidades, la diferencia cultural. 
Pero también, los contenidos poco significativos quitaron la motivación por ir a la escuela.
Y esto hoy es mucho más fuerte que en aquellas épocas, porque los 
jóvenes relativamente acomodados de hoy, que son los hijos de aquellos 
que sintieron que la escuela no les dio más que un título –un papel vacío- 
toman esta etapa con displicencia  –y sus padres también-. Y los hijos de los
que nunca tuvieron acceso a la escolaridad secundaria no encuentran en ella un objetivo.
Creo que dos son los puntos más importantes para que la institución escolar 
pueda recuperar un público que vaya –nunca contentos- (ya lo dice Serrat “feliz como niño cuando sale de la escuela”)- pero por lo menos sabiendo que se les ofrece una posibilidad de aprender cosas útiles y de tener un lugar donde estar mejor.
1.- Uno es el trato, la enseñanza por el respeto, con amor y no con desprecio. 
Que la escuela sea el lugar del buen hablar, del buen hacer, comenzando por los adultos –que se respeten a sí mismos, entre ellos y a sus discípulos-. Aprender a escuchar, a resolver, a dar una mano entre todos para solucionar los problemas. O sea, una escuela comprometida, participativa, que puede 
guiar al adolescente sin imponer por la fuerza y el grito. Yo he tenido la suerte de trabajar en dos instituciones con esa visión y es realmente maravilloso. Depende 
de las autoridades, que vayan logrando una verdadera comunidad educativa. 
El amor es un punto importante, del que prácticamente no se habla.
2.-Y el segundo punto, es comprender la importancia que tienen los contenidos a enseñar, contenidos que forman ciudadanos con saberes, con cultura, 
con responsabilidad en el ambiente. Contenidos que son para todos, y no 
para unos pocos que van a seguir la facultad. Contenidos que sirven 
realmente para vivir mejor en sociedad.
Porque aquellos saberes profundos de cada asignatura le interesan 
únicamente a los que la estudien en profundidad. Si siguen estudios superiores serán especialistas y aprenderán lo que no vieron en la secundaria (y que seguramente no estaba al alcance de su capacidad intelectual dada por la edad).
Todos sabemos de alumnos que eligieron “Naturales” y hoy son abogados, o eligieron  “Sociales” y hoy son médicos. Quiero decir con esto, que no importa si 
no aprendieron de un tema, si realmente les interesa, podrán estudiarlo siempre 
que la secundaria les haya dado herramientas básicas de comprensión y análisis, y sobretodo forjado en ellos capacidades de creer en sí mismos. Además de haberles mostrado los distintos aspectos reales que están vinculados con cada 
tema de cada asignatura.
La curricula ha cambiado hace más de 10 años, y sin embargo muchos 
siguen plantados en un contenido obsoleto, encarado desde el lugar de poder 
que tiene el docente en el aula.
Por ejemplo la energía, un tema que nos atañe a todos de modo cotidiano. Los jóvenes y no tanto, sólo saben dónde enchufar sus celulares. Pero ¿de dónde proviene la electricidad? ¿Dónde se encuentran nuestras centrales eléctricas? ¿Cómo funcionan?¿Por qué cada tipo de energía contamina el ambiente? ¿Cuál es la mejor? ¿Depende de la zona? ¿En qué tipo de central eléctrica debe invertir un gobierno para cubrir las necesidades de la población? (necesidades que cada día son mayores).  Y sobre la energía nuclear ¿puede un ciudadano de hoy no tener idea de dónde proviene, para que se usa y por qué contamina?(ventajas y desventajas de la energía nuclear). ¿En qué año se construyeron nuestras centrales atómicas? ¿ya hay que desmontarlas o duran para siempre?  ¿Apoyamos proyectos de construcción de centrales nucleares o nos manifestamos en su contra?
Visto así, el tema de la energía forma gente con conciencia ambiental, que no despilfarrará luces y aparatos encendidos por toda la casa. Pero si lo 
transformamos solamente en un cúmulo de fórmulas que resuelven ejercicios 
poco significativos, inconexos con la realidad, sólo logramos personas que intentan aprobar las evaluaciones y olvidar su contenido al día siguiente de ver la nota de 
la misma. (Hago hincapié en el solamente, porque no estoy diciendo que no presentemos fórmulas y ejercicios, pero no como lo único y lo  más importante).
Otro tema fundamental es el petróleo (hidrocarburos, alcanos, 
industria petroquímica). Tiene que ver con la combustión y su incremento del 
efecto invernadero y el recalentamiento global que le está trayendo al planeta el cambio climático. Y la combustión todavía hoy se lleva vidas en invierno por las estufas a gas y la generación de monóxido de carbono a causa de la combustión incompleta por falta de oxígeno, al tener la habitación tan herméticamente cerrada. Porque esto ya no solo pasa en las villas por calentar carbón con braseros, está pasando en departamentos de la clase media.
También está todo el tema de los plásticos y la acumulación de basura, los alimentos –edulcorantes, colorantes, saborizantes, conservantes- y la salud (o 
sea, todos los aditivos alimentarios que se cree que son alergénicos y/o cancerígenos). O algo cotidiano como las intoxicaciones por la mezcla de lavandina y detergente, con formación de cloro gaseoso.
Todos estos temas están en el diseño curricular. Y todos se pueden enseñar 
con fórmulas, pero que no sean lo único. Que tenga tanta o más importancia el contenido social, el buen uso de ese conocimiento, su verdadera aplicación en la vida, que un formuleo que pronto olvidarán. Y para aquellos alumnos que seguirán carreras con base química, debemos saber que si lo que les dimos fue una buena base, es suficiente para incorporar los nuevos conocimientos.
Entonces, creo que tenemos que cambiar el enfoque. Pero eso debe traer aparejado un cambio en el concepto de  evaluación.  Su contenido y el modo 
de evaluar. Podemos generar planillas que nos permitan anotar el  trabajo 
individual y grupal de cada alumno, para evaluar la totalidad de su desempeño. 
Una verdadera nota de concepto que lo ayude si él pone todo de sí, y que le 
muestre su desidia si la tiene. Una planilla que nos permita hacer una evaluación permanente, de proceso como se le llama ahora.

Resumiendo, creo que es urgente que tomemos conciencia de que los contenidos que damos serán, para la mayoría de nuestros alumnos, el único encuentro con la ciencia (qca –fca o biología-) y que esas personas serán ciudadanos que seguirán con sus vidas, sin enterarse de nada nuevo, a no ser lo que nosotros les 
enseñamos. Entonces, elegir los temas, darles la importancia que tienen y buscar la manera de que los incorporen de modo provechoso, es el mejor esfuerzo que podemos hacer para contribuir a lograr una sociedad más comprometida con el ambiente en el que vive. Porque el compromiso ambiental trae aparejado una 
serie de conductas solidarias, de respeto, que nos hacen mejores personas.